Introducción

Written by  Martes, 05 Agosto 2014 00:00

Que el proceso no fue solo la locura de un grupo de militares iluminados que creían que el designio del destino los había elegido para solucionar los problemas de la Argentina, es algo que ya hoy no se discute.

Hoy sufrimos las consecuencias del profundo daño que ha causado en la vida política y social de nuestro país en sus distintas facetas.

Quizá la mas generalizada, la que todos reconocemos ya que afecta a la inmensa mayoría de la población, es la consecuencia económica. Recordemos que fue el plan de Martínez de Hoz el comienzo de la destrucción de la industria nacional, con su sustitución por las importaciones, con una tablita del dólar, con la nacionalización de la deuda privada, con la multiplicación exponencial de la deuda externa, etc.

También fue evidente la cuestión institucional, ya que ya que también la inmensa mayoría quedo fuera de todo protagonismo por la usurpación dictatorial de las instituciones que hacen a nuestra forma de gobierno republicana.

Sin embargo hubo otros aspectos donde aun hoy es necesario discutir, para llevar claridad, porque no todos vemos la realidad desde el mismo Ángulo.

Nos referimos, por supuesto, a la violación al derecho humano fundamental, que es el derecho a la vida. La importancia radica en que es el derecho a la vida. La importancia radica en que consideremos que fue precisamente el desprecio por la vida del otro ser humano la génesis del proyecto político del proceso.

La profundidad del daño es difícil de cuantificar y calificar, quizás porque lo aberrante no puede ser medido con parámetros normales , quizás porque lo inhumano no puede comprenderse desde el análisis de cualquier argentino de bien.

Lo que si es manifiesto es que hubo un antes y un después del proceso. Hubo una generación que creía en el proyecto de una patria grande y justa, y hubo luego todo una generación desaparecida, un corte horizontal donde física y políticamente esos compañeros no reaparecieron nunca mas.

Esta etapa fue explicada desde varios ángulos, siempre desde posturas subjetivas; algunas veces la intención velada del interlocutor hacia invalida la explicación, otras veces, su posición política hacia que su relato fuese demasiado parcial y entonces no generaba la confianza del que lo miraba desde afuera.

Para que no haya dudas de nuestra intencionalidad, queremos aclarar que consideramos que este es un trabajo que nos debemos como organización representante de los trabajadores telefónicos. Deseamos que cada uno de nosotros se sienta identificado con la situación de nuestros desaparecidos; si los vemos, los reconocemos, con tareas como las nuestras; si vemos que muchos eran delegados, que todos eran personas comprometidas con la realidad que les toco vivir, y si coincidimos que el Proceso tenia una intencionalidad política, entonces, llegaremos a la conclusión de que cualquiera de nosotros podría ser un desaparecido.

Esto no es más que una recopilación de varios trabajos que distintas organizaciones, grupos, organismos nacionales o internacionales han realizado sobre la etapa mas negra y la mayor barbarie institucionalizada de la historia argentina. A pesar de que, como es obvio, cada uno de estos organismos tiene distintos objetivos, a todos nos une la necesidad superior de construir el puente de la memoria para que nuestros compañeros no caigan en el olvido, para que las leyes del sistema no tapen a los culpables.

Infinidad de publicaciones, varias paginas en Internet, informes secretos recientemente dados a conocer, miles de testimonios de sobrevivientes, de testigos presénciales, etc. Son suficientes para que nadie hoy pueda decir que “no lo sabía“.

Si la peor política es no tener política, del mismo modo, la peor de las actitudes es la indiferencia.

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18 de Diciembre de 2005


Evo Morales fue electo presidente